Hace muchoooooo que quería escribir sobre "mi primer trabajo" pero lo pospuse, así como pospuse mi primera experiencia laboral (verdadera) hasta los 19 años, y dijo verdadera porque antes había trabajado por dos semanas en una empresa de mi pueblo y también le había "trabajado" a mi mamá, pero todos sabemos como son los trabajos entre mamá/papá e hijos, uno hace acto de presencia -generalmente-.
Sin alargarme más, voy con la historia de mi primer trabajo... el año pasado 2014 entre a la universidad y aunque no tenia pensado trabajar mi nuevo entorno de amigos si, así que me empece a motivar y buscar trabajo casi al final del año. En octubre encontré trabajo en una zapateria del Apumanque. Trabajaba los fines de semana en horario mall, o sea desde las 10am a las 9pm. Mi primer día fue horrible, a las 11am ya me quería ir, pensaba lo feo que era el lugar, lo tonta que me veía haciendo eso, y blablablabla... y aunque no lo pase tan bien vendiendo zapatos si aprendí muchas cosas.
1- La importancia de hacer lo que AMAS: digo esto porque creo -aunque puedo estar equivocada, quien sabe- nadie sueña con vender zapatos, solo están ahí por la plata. En ese trabajo ganabas comisión por vente por ende todos se sacaban los ojos unos con otros para lograr vender más, a nadie le importaba pasar a llevar al otro con tal de tener plata, todo por la plata. Soy fiel creyente de que la plata o el éxito llevan solos cuando uno hace lo que ama, porque al final si algo te gusta lo harás bien y recibirás la recompensa.
2- NO te conformes: uno de mis compañeros era el típico lolo que empezó a trabajar partime mientras estudiaba la media y se termino quedando por la plata fácil -otra vez la plata- una vez le pregunte si pensaba estudiar o algo por el estilo y me dijo que no, que estaba conforme con las 300 lucas que ganaba y que no le veía el caso estudiar cuatro o cinco años. No digo que estudiar sea la única salida, sino que uno no debe conformarse porque la idea de la vida es avanzar no estancarse. Digo esto porque el jefe de la tienda tenia esa mentalidad, el no era "profesional" pero tenia muchas ganas y todos los días intentaba que la tienda fuera la mejor dentro de la cadena porque él no se conformaba.
3- El valor de la humildad: si algo me enseño trabajar en una zapatera del sector oriente de santiago fue humildad, creo que nadie sabe lo que es trabajar 10 horas en un lugar aguantando gente que se cree superior a ti solo porque tu llevas uniforme. Era estresante atender a gente que te miraba por sobre el hombre, en una ocasión -y no es broma- una señora de unos 60 años entro a la tienda con un perro pequeño y peludo, mientras tomaba helado. Lamentablemente yo la atendí y me trato como su esclava, "chiquita, trae esos zapatos, no los otros, en ambas números, no era ese color, mejor ninguno" y lo peor fue lo humillante que se sintió cuando me pidió que le pusiera los zapatos. Habría sido muy distinto todo si me lo hubiera pedido con respeto, valorando lo que soy ya que no por tener más plata quiere decir que sea una mejor persona, ni yo por trabajar vendiendo algo era mejor. Humildad ante todo, que es algo importante en dentro de lo que significa tener humanidad.
4- Independencia: Una de las sensaciones que más me gusto fue la recompensa de poder hacer lo que yo quisiera con ese dinero, me empece a sentir "independiente" e incluso más adulta cuando trabaje, ya que ahora podía solventar gastos y ser más responsable por mi en el plano económico. Pude ayudar a mi mamá con parte de mi matricula del siguiente año y eso se sintió tan bien que desde ese trabajo no he dejado de trabajar, no en el mismo lugar ya que no me acomodaba el ambiente laboral pero sigo ganando mi propia plata y por lo mismo puedo seguir siendo independiente de mi familia.




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