Tres simples reglas en la vida
1. Si nunca vas tras lo que quieres, nunca lo tendrás
2. Si no preguntas, la respuesta siempre sera no
3. Si tu no das un paso adelante, siempre estarás en el mismo lugar
Todos pasamos por ese momento en la vida en que debemos decidir que hacer con ella. Antes o después, el dilema aplica para todos.
Como en mi caso, desde los 14 el mundo comenzó a presionarme para elegir que hacer una vez que terminada mi enseñanza media. Recuerdo la primera clase de Química en donde una profesora pregunto: ¿Quienes ya saben que quieren estudiar? Todos, absolutamente todos levantaron la mano. Menos yo. No sé si lo habrán hecho por la presión de la profesora o porque de verdad lo sabían, el punto es que es difícil verse la única sin proyección de futuro entre 46 personas.
Luego de eso la presión vino por parte de mi familia, no precisamente de mis papas, sino, de mis tíos y primos. Gente que lo hacía con buena intención, pero que igualmente no ayudaba. Me proponían planes como "Estudia kinesiología, Ingeniería comercial, Enfermería, etc. Ganan mucha plata" Ese era su argumento, ganan mucha plata. Y yo, obviamente también quería tener plata así que cuando llego el momento de elegir diferenciado opte por el científico, ya que, algo me gustaba y es parte del camino para estudiar kinesiología -el cual por ese entonces era mi objetivo financiero-laboral-. Queda de más decir que me fue pésimo, pase ese año por milagro divino y solo gracias al área humanista logre que mi promedio no fuera tan desastroso. Reconociendo lo anterior me cambie de área y entre a la humanista. ¡Mi vida cambio! Mis notas subieron notoriamente. Kinesiologia se había quedado en el pasado y ahora otras opciones punteaban en mi futuro, como literatura, traducción, derecho e incluso gastronomía.
El tiempo apremiaba, me quedaba menos de un semestre para elegir que hacer y por ese entonces mi prima mayor -mi mentora-me envío un vídeo de Steve Jobs, el típico de la universidad de Stanford en donde cuenta su experiencia. [link vídeo] Lo encontré fascinante: primero por el hecho de que dejase la universidad y ahora fuera alguien fundamental para nuestro siglo. También por las lecciones que el recogía de su vida. "Todo pasa por algo", al fin la frase se tornaba real. Bueno, de ese vídeo y mi propia experiencia quiero compartir algunas cosas:
1- Piensa en que te gustaría trabajar (no estudiar). Vivimos en un mundo competitivo en donde el dinero lo mueve todo, pero tras ese dinero hay motivación. Si a ti no me motiva tu trabajo, entonces, nunca obtendrás el dinero que mereces por el, mucho menos la realización personal que se supone debe provocarte algo que elegiste "para toda tu vida". Es por ello que debes pensar en que quieres trabajar antes de que quieres estudiar. Si piensas en que quieres estudiar te puedes confundir. Por ejemplo a mi me gustaría estudiar historia, creo que es algo importantísimo y me resulta interesante, pero tampoco me imagino viviendo de eso. Trabajando en esa área.
2- analiza que es lo que has hecho hasta ahora. Algo que recogí del vídeo de, Jobs, fue su lección de mirar el pasado y ver que había hecho para llegar hasta ese punto. Bueno, si tu eres joven, puede que no hayas hecho mucho, como yo. De todas formas yo me detuve y mire hacia atrás, no buscando específicamente "que había hecho para estar ahí" sino, que no había dejado de hacer durante mi vida, alguna actividad constante que me gustara mucho. Y la encontré: lo único constante en mi vida había sido la escritura y lectura. Y era algo que me llenaba mucho. Sentía que era medianamente buena en eso, siempre había escrito poemas, canciones, guiones, intentos de novelas. Y leía bastante. Todo esto era algo que no iba a dejar de hacer nunca.
3- ¿Por qué te levantarías temprano todos los días? Madrugar duele, pero si lo haces por algo que amas no importara nada. Debes pensar, porque estarías dispuesto a no comer, no dormir bien, no descansar, etc. Si tienes algo en mente y coincide con los puntos anteriores es porque es lo tuyo. Puede que tu sueño no este ligado necesariamente a una carrera, pero si estará ligado a una meta, a un por qué y cómo. Para esto, necesitas saber que tan motivado estas. Algo que me sirve mucho es tener mini metas en relación a una meta mayor. Actualmente mi mini meta es terminar la carrera, aprender ingles y juntar dinero -obviamente dentro de estas mini metas hay otras mini metas que se deben ir organizando a medida que avance en ellas-, para lograr mi meta máxima que es ir a estudiar y practicar ingles a irlanda, para luego postular a una beca de postgrado en el extranjero.
Puede que lo anterior suene muy loco y pretencioso, pero es lo que me mantiene despierta cuando desearía estar durmiendo o haciendo nada, es lo que me motiva a levantarme temprano y sacrificar algunas cosas para hacer otras. No es que me mate estudiando ni nada, pero si intento ir progresando en mis mini metas para conseguir la máxima.
Espero, que si te detuviste a leer esto y tenias dudas de este tipo te hayan servido, ya que, en mi proceso de elegir carrera habría deseado leer algo así y analizar de donde venia, hacia donde iba y donde estaba en ese momento.
No te rindas, nunca sabes que tan cerca estas de lograr tu meta
Actualmente estoy estudiando literatura, una carrera que amo y que día a día me convence que no me equivoque, aunque, el mundo entero grite que voy me voy a morir de hambre siendo literata. Yo pienso que si hubiera elegido kinesiología estaría más cerca de no ganar un peso, pues no me esforzara por algo que no quiero y a la larga no seria ni la mitad de buena de lo que puedo llegar a ser en mi carrera. Finalmente todo esfuerzo tendrá su recompensa, la idea es no dejar de intentar hasta que las cosas pasen, pues uno nunca sabe que tan cerca estará de su meta.